
La pausa que el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, otorgó a México en los aranceles fue celebrada por productores de mango en Oaxaca.
Y manifestaron tener fe en que la presidenta Claudia Sheinbaum tenga una muy buena negociación, para no afectarles ni a ellos como productores ni las exportaciones.
En la empacadora de mango “La puerta dorada”, ubicada en el municipio istmeño de Tapanatepec, Oaxaca, de inmediato reiniciaron las labores de empaque para exportar el mango Ataulfo y Tommy hacia el vecino país del norte.
Alejandro Martínez Páramo, director general de la empacadora registrada bajo la empresa Muchos Mangos S. A de C.V., dijo que la pausa es un respiro.
Sin embargo, adelantó que no se van a confiar, porque los días que pararon significaron pérdidas de miles de pesos.
Dijo que la afectación fue mayúscula, pues no esperaban que sucediera.
Las pérdidas
“En estos dos días de pérdida fueron casi 350 mil pesos, y eso nos afecta directamente, pues acá en la zona enviamos ocho empaques diarios”.
Y aunque el presidente Donal Trump otorgó una prórroga que concluye el 2 de abril, para los productores de mago esa fecha no es suficiente, pues están en plena temporada de cosecha y la producción es al doble.
“Nosotros estamos analizando qué sucederá. Nuestra empresa es totalmente local, financiada con dinero de Tapanatepec, somos una empacadora familiar liderada por mi madre, mi hermano y yo, y nuestro personal es local.
“Si la empacadora cerrara, afectaría severamente a nuestros paisanos, por eso seguimos en la incertidumbre”, agregó.
También dijo que en dado caso que la aplicación de aranceles procedan, tendrán que solicitar estímulos fiscales a la federación, porque las pérdidas serán aún más mayúsculas.
El personal también celebró la prórroga dada por el presidente Trump a México.
“Esta es nuestra única fuente de empleo que tenemos durante medio año. Trabajamos a marchas forzadas por generar recursos, porque de no tener este empleo, tendríamos que emigrar o buscar en otro estado o localidad, y eso significa muchos riesgos y gastos”, dijo Ana Lilia, una de las empleadas.
En Tapanatepec, el 80 por ciento de sus habitantes se dedica al cultivo, cosecha, venta y empacado de mango, algunos son para venta nacional.
Hay 15 empacadoras que exportan mango a Estados Unidos, por lo que el tema de los aranceles les deja en la incertidumbre.
Los mangos que exportan son de las variedades Tommy y Ataulfo, y recientemente el mango tronador, una variedad de mango verde que en la zona le llaman criollo.
Desde hace medio siglo, Félix Rosado Sibaja y su familia cultivan y exportan este mango a los Estados Unidos que llaman “Baby green”, y al mercado nacional.
En su hogar, su padre, madre, esposa y personal que es contratado se dedica al corte y empaque de mango.
“Los aranceles son una medida económica que repercute mucho en nuestros cultivos y producción.
“Somos el primer lugar de producción de mango en Oaxaca, y el tercero a nivel nacional.
“De esto vivimos y ojalá logremos una mejor atención, y que nuestra producción se reconozca a nivel nacional”, externó.
Las y los productores esperan que en México se promueva también el consumo de mangos, por su delicia y por su valor nutricional.
Significa un beneficio colectivo integrado por cortadores, jornaleros agrícolas, armadores de cajas, empacadores, vaciadores, entre otros empleos.
Por su parte, Raúl Medina Meléndez, el presidente de la Junta Local “Mangueros Unidos de Chahuites y Tapanatepec, externó que la incertidumbre seguirá así, pues además de los aranceles, también les afecta el cambio climático, entonces es una doble preocupación con la que viven.
“La producción de mango apenas está comenzando y no podemos vivir en la incertidumbre, el tiempo es corto al 2 de abril, ojalá las cosas cambien”.
Cosechar es una fiesta comunitaria
Mientras tanto, en la localidad, la cosecha de mango se vuelve una fiesta.
En los terrenos de cultivo los árboles están cargados, mientras los empleados cortan a muy temprana hora.
Acarrean los cientos mangos con un tractor para después llevarlos a las empacadoras donde son tratados para ser colocados en cajas.
Después, las cajas llenas de este fruto se colocan en los tráileres que las exportan a los Estados Unidos de Norteamérica.
fuente DIANA MANZO